se siente orgullosa!

Amor, sangre y vampiros

Una reseña de "Thirst" (2009) del director surcoreano Park Chan-wok, una película de vampiros que nos habla del deseo y del amor, lejos de los gases lacrimógenos de producciones como "Crepúsculo", que estuvo de moda durante su estreno en Lima. 

Publicado: 2015-05-11

Cansado de rezarle a Dios y cuestionando su vocación eclesiástica, el sacerdote Sang-hyun (Song Kang-ho) decide someterse a un experimento científico que traerá consigo terribles consecuencias. Así comienza "Thirst", bautizada por la distribuidora local como "Rito Diabólico", la última película de Park Chan-wook, uno de los directores surcoreanos más aclamado de los últimos tiempos, realizador de filmes extraordinarios como "Hipnosis Mortal" o "Simpatía por señora Venganza".  

el sacerdote Sang-hyun.

Resulta un tanto curioso que "Rito Diabólico" se haya estrenado en Lima al mismo tiempo que "Amanecer Parte 1", la más reciente entrega de la saga "Crepúsculo". Porque, salvando las distancias, existen paralelismos entre estas películas: ambas son historias de vampiros. Tras convertirse en criatura de la noche, Sang-hyun se enamora de Tae-jun (Kim Ok-bin), la esposa de su amigo de la infancia, y comienza así la trama de un amor imposible.

Sin embargo, la pasión humana y sobrenatural que nos muestra Park Chan-wook es diametralmente distinta a la de "Crespúsculo". Ni lloriqueos, ni mocos, ni arrechura contenida, lo que encontramos en "Rito Diabólico" es un argumento que serpentea y que bombea como un corazón vivo, que se cuestiona asuntos morales de gran profundidad filosófica, como la lucha entre el bien y el mal, y que a través de su personaje femenino: Tae-jun, somos testigos del engaño y del poder de manipulación que convierten a esta película, que ya es una mezcla de romance y cine de vampiros, en un thriller psicológico digno de Hitchcock.

Tae-jun, femme fatale del filme.

Sang-hyun es un sacerdote-vampiro adicto a la sangre cuya ética kantiana le impide matar, pero es al mismo tiempo un hombre que ha descubierto las bajas pasiones. Enamorado de Tae-jun, la lleva a pasear sobre los edificios en pleno control de sus poderes sobrenaturales. Es entonces que ella, femme fatale del filme, simula sufrir el abuso físico de su esposo, Kang-woo, un estúpido crónico. La escena del crimen, ocurrido de noche y en medio de un lago, es probablemente la más lograda de toda la película. Y es además un punto de inflexión, porque condena el romance de Sang-hyun y Tae-jun.

LA TRANSFORMACIÓN DE TAE-JUN.

Es que el amor se contamina. Ya sea por la rutina, el aburrimiento, el paso del tiempo –o un asesinato pasional, como en el caso de "Rito Diabólico"–, nadie puede estar enamorado por siempre (excepto en "Crepúsculo", ya que nunca veremos al vampiro Edward dándole una bofetada a su amada Bella). Entonces sucede: Sang-hyun y Tae-jun se ven inmersos en un círculo vicioso y autodestructivo, se engañan mutuamente y se ven obligados a convivir, incluso mientras hacen el amor, con el fantasma de Kang-woo asesinado en el lago.

Entonces la película se renueva. La revelación de la mentira, posterior pelea, asesinato y renacimiento de Tae-jun como vampiro, es extraordinaria. Pocas veces se puede ver en el cine la evolución de una escena dramática y violenta en una llena de romance y amor. Vale la pena mencionar que, al momento de dirigir "Rito Diabólico", Park Chang-wook venía de estrenar otra love story poco convencional: "I'm a Cyborg, But That's OK", que podría ser una mezcla de romance, ciencia ficción y drama psicológico.

Así las cosas, la historia nos conducirá irremediablemente hacia el amanecer que condenará a los enamorados a convertirse en ceniza. "Rito Diabólico" no es, entonces, otra película de amor, sangre y vampiros; es, por el contrario, una historia desopilante que por momentos parecer salirse de control, siempre en beneficio de las vueltas de tuerca que ofrece la trama. Si bien no es la pieza más destacable de la larga filmografía de Chan-wook, funciona como contrapropuesta a la moda en torno al mito del vampiro. Gran oportunidad para verla en los cines de Lima, lástima que la propuesta pasara un tanto desapercibida.

(Actualización: En 2013 Park Chan-wook estrenó su primer filme americano, "Stoker", producida por Tony y Ridley Scott. Protagonizada por la bella Mia Wasikowska, Matthew Goode y Nicole Kidman, es la más reciente película del genial director surcoreano)

(Reseña publicada originalmente en la revista "Godard!")

vale la pena buscarla en el pasaje 18 de polvos azules.


Escrito por

Pedro Casusol

Escritor. Consultas y colaboraciones a pedrocasusol@gmail.com


Publicado en

bebedor de absenta

arte, música, cine y literatura.