sabe usar la IA

Una cosa es con guitarra y otra, con cajón

La dignidad que reclaman muchos, se traduce en un Estado responsable, que satisfaga con calidad y celeridad a los ciudadanos, permitiéndonos elevar nuestra productividad, innovar y progresar

Publicado: 2026-05-24

Escribe: Alfredo Coronel Zegarra

Afrontamos, como esperábamos, la segunda vuelta electoral. Ahora deberemos elegir entre opciones que poseen miradas distintas de lo que se debe hacer y cómo ejecutarlo. Tendremos “peros” a cada una, eso es lo habitual contienda a contienda. Aclaremos que, esto dista de representar que el país está dividido en dos: la suma de los votos de ambos partidos difícilmente alcanza el 30%; más de dos tercios preferíamos diferentes propuestas.

De igual forma, en el Legislativo nadie tiene mayoría absoluta. Si se quisieran impulsar medidas drásticas se requerirá construir consensos entre gente de ideologías diversas, asunto complejo.

Manteniendo las objeciones, prioricemos lo que beneficiará a la nación. Aunque eso suene distante y gaseoso, lejos está de serlo. La elección nos afectará en la vida cotidiana. La alternativa que atraiga inversión privada incrementará el empleo y los ingresos de las familias. Aquella que logre que el sistema de salud funcione facilitará que recibamos atención oportuna. La que consiga que en la educación se privilegie la meritocracia hará que los niños aumenten sus perspectivas. Los que consigan abatir la inseguridad reducirán las angustias de todos.

Esas son tareas del Ejecutivo, cuestiones que requieren visión sobre cómo la república será viable, profesionalización de cuadros técnicos y reconocimiento de que es imposible el desarrollo humano sin crecimiento económico. Atribuciones que puede aplicar al margen del Parlamento. Sin embargo, como sabemos, deberá acordar con él lo mínimo para poder operar.

Entonces, lo que demandamos es que gestionen el gobierno de modo eficaz y eficiente. Esto precisará que tengan la capacidad para convocar técnicos y políticos que apliquen diligentemente los presupuestos, objeten excesos congresales y amplíen la base tributaria; además de eliminar rigideces laborales, barreras a la formalización y sobrerregulaciones que agobian a empresas y personas.

Quienes desean repetir el plato, anuncian como jale a aquel ministro de hacienda que decidía “técnicamente” según cuanto le hincaba el hígado. Su candidato presidencial apoya rescates a Petro Perú, valora estrategias estatistas y controles de precios, impulsaría la sustitución de importaciones y le da poca importancia al Banco Central de Reserva. ¡Recetas ya fracasadas! Tampoco olvidemos que, en este período, sus asociados hicieron de la rotación de funcionarios un arte. Uno más incompetente que el anterior. ¿Previsibilidad?

La dignidad que reclaman muchos, se traduce en un Estado responsable, que satisfaga con calidad y celeridad a los ciudadanos, permitiéndonos elevar nuestra productividad, innovar y progresar.

Gozar de cinco años con un mandatario único aumenta las probabilidades de éxito. No necesitamos al mejor de la historia, solo equipos capaces y honestos, que aseguren una patria democrática, con libertades individuales, económicas y políticas irrestrictas.


Escrito por

Pedro Casusol

Consultas y colaboraciones a pedrocasusol@gmail.com


Publicado en

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